jueves, 23 de septiembre de 2010

Fin del luto

Una ácida visión de los homenajes, cariños sinceros y excesos oportunistas que hemos vivido en estos tres últimos días.  Tal cual lo acabo de recibir lo copio y lo pego.

"Terminados ya los tres días de luto nazional y dado que nunca parecen suficientes las alabanzas póstumas, aprovecho ya para reivindincar -si no se ha hecho ya, que lo dudo- que se cambie el nombre de la ciudad a "Zaragoza de Labordeta", siguiendo el mismo patrón de villas como Sos, La Almunia o Peralta con sus hijos más extraordinarios, y si la longitud del topónimo resultara larga en exceso, que se acorte a Zabordeta, por aquello de mantener las matrículas antiguas. Eso sí, que avisen con tiempo para cambiar los GPS y la guía de Campsa.
 
Por otra parte, y dada la escasa repercusión del Himno autonómico vigente de García Abril, (que tiene además la desfachatez de seguir vivo, mientras otros más buenos y menos guapos la han diñado), no sólo se reclama la sustitución de dicho himno por el de la Libertad del difunto, sino la instauración de un Himno de Aragón del Verano, de manera que podamos estrenar uno todos los años.
 
La tercera propuesta, de mayor dificultad, es la de su inmediata beatificación y canonización por aclamación popular. El principal escollo es la escasez de santos con bigote y gafas. No obstante, el milagro ya lo tiene hecho: hacer llorar a los aragoneses por un aragonés en Aragón.
 
Que mucho tiempo nos guarde del día de las alabanzas...
 

2 comentarios:

Camino dijo...

Creo que ha habido más muestras sinceras de cariño y solidaridad con la familia que oportunismos, así que no estoy en nada de acuerdo con el que haya escrito esto.
Ni queremos que se cambie el himno cada verano, ni queremos cambiar el nombre a la ciudad...
A la mierda!!!

Mr. Proper dijo...

Eso de que el himno se elija por aclamación debe ser raro. Sólo conozco el caso de La Marsellesa.
¿Por qué no les gustará a los políticos?