viernes, 22 de agosto de 2008

Si crees en los sueños, ellos se crearán

Albert Espinosa es el guionista de la película Cuarta planta, también ha escrito el guión de Tu vida en 65', está a punto de estrenar una película que dirige él No me pidas que te bese, porque te besaré también es escritor y un poco actor, yo lo recuerdo de la tele, en una serie de hace dos veranos, como el veterinario despistado que acudía a la masía donde Rosa María Sardá pasaba el verano con todos sus nietos. (Una especie de verano azul del siglo XXI)
Es un tipo que me cae bien, no es porque sea Ingeniero Industrial, que también; tiene una vitalidad especial, una forma de mirar el mundo llena de ternura y esperanza. Él ha sido un niño con cáncer, como los pelones de planta cuarta, guión suyo también, y de ahí ha sacado sus ganas de vivir, de conocer gente, de amar, de experimentar y también allí perdió una pierna y un pulmón. Tiene miles de anécdotas de esos días de hospital, donde sus compañeros de juegos podían morir al día siguiente y donde la vida y el mundo exterior eran regalos que los que se iban repartían entre los que quedaban. Cuenta que a él le toca vivir 4.7 vidas, la suya y la parte proporcional de los que no sobrevivieron.
Ahora ha escrito un libro: EL MUNDO AMARILLO, yo no lo he comprado aún porque siempre lo encuentro en la sección de autoayuda y tengo una promesa personal que me impide comprar nada de esas estanterías.
Pero quería compartir aquí una parte que le escuché en una entrevista. Hablaba de las muchas veces en que su médico descubría que el tratamiento que había decidido no estaba funcionando y debía tomar otro camino completamente opuesto. El doctor le enseñó que uno debe aprender a aceptar y valorar sus propias decisiones, independientemente de que al final resulten acertadas o no. "Hay que aprender a querer y respetar a tu yo del pasado" Cuando tomas una decisión lo haces por una serie de razones, en el momento que la tomas, para tí es la decisión correcta, o la mejor de las opciones, o la menos mala. Pasado el tiempo las condiciones pueden haber cambiado, incluso tú puedes ser distinto, pero la decisión fue tomada por un tú del pasado que quería lo mejor para tí... y hay que saber valorar eso.
Me acordaba de esto ahora que estamos rodeados de cambios, Abel Y Kami de mudanzas, Mr Propper y su piso sin terraza... Si aprendemos que nuestro yo futuro sabrá que hicimos lo que pensamos que era mejor para nosotros no tiene por qué darnos miedo tomar decisiones, y acertar o equivocarnos.
Y siempre venderán cerveza en los bares para hablarlo con los amigos.

2 comentarios:

Camino dijo...

Realmente las decisiones que tomas siempre te parecen las acertadas en el momento, pero si sale mal, ya se sabe, rectificar es de sabios.
Gracias por los ánimos. Todavía nos quedan muchas cervezas que tomar.

Mariajo dijo...

Pues como yo no tengo ninguna autopromesa, compraré yo el libro y, si quieres, te lo presto.