miércoles, 14 de noviembre de 2007

Una situación preocupante

Hoy me ha llegado este artículo al correo y me parece interesante compartirlo con vosotros. Creo que lo que cuenta es preocupante en exceso y me gustaría que opinarais sobre ello.

Los ríos del Pirineo reciben los vertidos sin depurar de unas 121.000 personas. La contaminación por vertidos urbanos que soportan los ríos y barrancos del Pirineo oscense es equivalente a la que genera una población de al menos 121.000 personas. Según los datos que maneja el Instituto Aragonés del Agua (IAA), los 297 núcleos habitados que se encuentran diseminados por esa zona del Alto Aragón tienen casi 20.000 habitantes de derecho. Sin embargo, la actividad económica de cada asentamiento, en especial el turismo, hace que en los meses de más ocupación el volumen de vertidos que van directamente a los cauces se corresponda con un volumen de gente seis veces mayor. Esa carga contaminante oscila a lo largo del año, pero uno de los picos -el de verano- coincide con el estiaje de los ríos, lo que ya ha provocado casos puntuales de polución fecal en algunas cabeceras como la del Aragón y el Gállego. En cualquier caso, los cálculos del Instituto Aragonés del Agua ponen todavía más en evidencia tanto al Ministerio de Medio Ambiente como a la propia DGA, las dos instituciones que han permitido que hoy por hoy en todo el Pirineo oscense solo haya dos depuradoras. La depuración en los ríos pirenaicos fue declarada de interés general en 1993. Sin embargo, 14 años después solo se tratan las aguas residuales de Jaca y Sabiñánigo -dos ciudades que no se incluyen en las cifras del IAA-. Todos los demás municipios, incluidos los más turísticos, siguen echando sus vertidos urbanos directamente a ríos y barrancos.
Esta situación se produce en una zona de enorme valor ecológico jalonada de espacios naturales protegidos, lugares de interés comunitario (LIC) y zonas de especial protección para las aves (ZEPA). Con todo, la dejadez del Ministerio, consentida por el Departamento de Medio Ambiente, es aún más sangrante si además se tiene en cuenta que en el Pirineo oscense la carga contaminante de los vertidos urbanos es mucho mayor que en el resto de la Comunidad en proporción al número de habitantes. El potencial de vertido se expresa en `habitantes equivalentes´, una magnitud que expresa la cantidad de aguas residuales que genera un asentamiento teniendo en cuenta tanto su volumen de población como sus actividades económicas -servicios, industria, ganadería...-. Los datos del Instituto Aragonés del Agua muestran que en Aragón lo habitual es que los habitantes equivalentes tripliquen a los de derecho. Así, si en la Comunidad viven aproximadamente 1.277.000 personas, el IAA calcula que la generación de vertidos urbanos es la equivalente a la que generan 3.192.000 personas. Esa relación se repite en la lista de municipios incluidos en el Plan Especial de Depuración de la DGA -205.000 frente a 621.000-y también en la de aquellas poblaciones situadas fuera del Pirineo que han quedado fuera de ese plan autonómico -96.000 frente a 312.000-. Sin embargo, en los valles pirenaicos los alojamientos turísticos y las segundas residencias hacen que ese desfase entre la población de derecho -20.000 personas- y la carga contaminante -1.121.000 habitantes equivalentes- se duplique pasando a ser de seis a uno.

El ejemplo extremo lo encontramos en los núcleos en los que se asientan las estaciones de esquí. Siempre según las cifras del Departamento de Medio Ambiente, la carga contaminante de Astún se multiplica por 486, ya que tiene 12 habitantes de derecho y más de 5.800 habitantes equivalentes. Algo similar sucede con Candanchú -110 frente a 5.400- y Formigal -158 frente a 5.800-. En cuanto a los asentamientos con mayor carga contaminante, independientemente de su población real, los núcleos que más vertidos urbanos producen son Villanúa -que gracias a sus urbanizaciones roza los 10.000 habitantes equivalentes-, Biescas -9.000-, Sallent -5.750-, Canfranc Estación -5.367- y Benasque -4.333-. No obstante, hay que tener en cuenta que este listado contiene los datos por entidades, por lo que en este último caso la carga contaminante de Cerler -2.600- se cuenta por separado. Sea como sea, ninguno de los 297 núcleos habitados del Pirineo oscense tienen depuradora. Los de más de 2.000 habitantes equivalentes deberían contar con una si el Ministerio de Medio Ambiente hubiera hecho si trabajo, pero no solo no la tienen sino que además han quedado fuera del Plan Especial de Depuración que ha puesto en marcha el Gobierno de Aragón. La zona de mayor valor ecológico de la Comunidad es la que más tardará en tener depuradoras en sus grandes núcleos urbanos.

Vertido en el río Ara (Boltaña)

El agua es la vida, y con actuaciones como esta nos la estamos cargando a base de bien.
SALUDos a todos.

1 comentario:

Beto dijo...

Triste... y asqueroso, las vacas siempre han cagado en los ríos, pero no van allí de vacaciones y multiplican por 20 su población en verano. ¿Las depuradoras son la solución? quizás sea el menos malo de los remedios. ¿no hay ningún otro sistema que no utilice los ríos como cañerías? Los purines se queman.