miércoles, 23 de junio de 2010

¿Es GTA un videojuego para niños de 4 años?

Mathew Orona cuenta en una columna en Bitmob cómo su hijo de cuatro años juega con el controvertido juego Grand Theft Auto.
Traduzco más o menos libremente:

"Jugar ha sido parte de la vida de mi hijo desde que nació, así que no me sorprendí cuando a los dos años ya se interesaba por los videojuegos. Lo inicié en el mismo sitio que yo empecé mi carrera de jugón: con la NES original. Pronto mejoró su coordinación ojo-mano. Entonces un día se fijó en mi jugando al Grand Theft Auto: San Andreas y me preguntó si podía jugar. Lo que ocurrió después fue bastante revelador.
Con un mando DualShock en las manos empezó a pulsar un botón cada vez tratando de entender qué función tenía, para luego preguntar: "¿Cómo me monto en un coche?" yo le señalé y le dije. "El que lleva un triangulo verde encima"


Le dije que fuese a por el coche justo delante suyo, estaba parado en un semáforo en rojo.
Él rápidamente se volvió con cara de enfado y se negó, me dijo que ya había una persona conduciendo ese coche. Su respuesta me sorprendió tanto que decidí sentarme y observar cómo decidía interactuar con este tan controvertido juego sin la ayuda de una mente adulta ya pervertida.

Al final encontró un coche vacío, entró y comenzó a conducir. Era muy cuidadoso con el resto de los coches y los peatones. No conoce las señales de tráfico, así que se saltó semáforos en rojo, entró en calles de dirección prohibida, sin embargo paraba en los cruces si había más coches esperando a que se pusiese verde.
(...)
Sólo segundos más tarde, vio a un policía salir de su coche patrulla para perseguir un criminal de San Andres. Sus ojos se iluminaron y preguntó si podría conducir el coche de policía. Le recordé que sólo era un juego, y que podía coger el coche."

El niño estuvo persiguiendo delincuentes con las sirenas encendidas, el peligroso trabajo de la policía pronto hizo que apareciese una ambulancia, el niño volvió a cambiar de coche y montó en la ambulancia, estuvo entonces llevando heridos de todas las partes de la ciudad hasta el hospital.

"Durante una de sus misiones de salvación pasó por delante de una estación de bomberos con un brillante camión de bomberos rojo aparcado en la puerta. No quiso abandonar a sus pasajeros así que los llevó hasta el hospital y luego me preguntó si podía guiarlo hasta la estación de bomberos.


Montarse en el camión de bomberos fue lo más divertido para él de todo el juego. Con las sirenas aullando voló hasta el primer punto rojo en el mapa. Cuando se acercó al coche envuelto en llamas empezó a regarlo con la manguera del camión. Incendio tras incendio los fue extinguiendo todos.

Durante todo el tiempo que estuvo jugando a GTA mi hijo nunca se tropezó con las controversias que rodean este notorio título. Nunca golpeo a una prostitua con un bate de baseball, no traficó con drogas, no se vio envuelto en un tiroteo entre bandas y por supuesto no se tomó una taza de café caliente..."

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi hija mayor (10 años) nos dijo llorando el otro día que no quería volver a jugar al ordenador porque se ponía "como loca" en sus propias palabras...
Supongo que volverá a jugar (tiene un límite de solo media hora pero igual es mucho para ella) En cualquier caso ejemplos hay en la red del mal uso de estos "entretenimientos"
Es como todo. Saber tus límites y sobretodo no confundirlos con la realidad...
A mi siempre me a parecido que vivir es más diver que disimular vivir
Pero cada uno (adulto) que haga lo que quiera con su vida

Mr. Proper dijo...

¿Disimular vivir...?

¿Como jugar a médicos, a papás y mamás, a indios y vaqueros? ¿Hay que evitar que los niños practiquen juegos de rol?